A veces parece que uno está marcado por un destino y que haga lo que haga, inevitablemente sucederá lo que tenía que pasar. Muchas películas basan su argumento en tan sencillo razonamiento y se pasan dos horas filmando a un tipo que intenta huir de su propio destino, cosa que parece más que imposible, hasta que eureka!!!, alguien se da cuenta de una serie de conjeturas que si se cambian también cambiarán el destino y con él salvarán la vida del protagonista del film.
Esto es lo que le viene a la cabeza a uno cuando se entera que Johanna Ganthaler, una italiana que salvo su vida al llegar tarde al vuelo de Air France 447 que cayó al oceano Atlántico el pasado 31 de Mayo, ha resultado muerta en accidente de tráfico sólo 11 días después de salvar la vida con semejante golpe de suerte.












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